El proceso de globalización ha sufrido una expansión sin precedentes en los últimos años con ayuda de los desarrollos tecnológicos.

En un mundo que se sirve de las nuevas tecnologías para crecer e interconectarse es inevitable considerar la importancia de facilitar las transacciones internacionales comerciales y financieras a través de medios digitales.

Tal es el caso de muchas empresas, que cada vez demandan más perfiles especializados en comercio electrónico con el fin de expandirse más allá de las fronteras físicas.

¿Pero en qué consiste el comercio electrónico exactamente?

El comercio electrónico consiste en la realización de transacciones de productos y/o servicios por medio de canales electrónicos, lo que implica no solo el uso de sitios web, sino incluso de redes sociales.

Por lo tanto, cuando se habla de comercio electrónico se debe pensar no solo en el acto de compra venta, sino en todo lo que subyace a ese proceso: campañas publicitarias en internet, posicionamiento orgánico, comunicación corporativa, gestión de redes sociales, etc.

Recurriendo a cifras recopiladas por Conecta Software, el comercio electrónico es tan relevante que tan solo en 2019 supuso un 13.7% de las compras totales a nivel global, rondando el 18% en este año 2021.

Y es que cabe considerarse que el comportamiento de los consumidores se amolda a las condiciones contextuales, por lo tanto, frente a la proliferación de los medios digitales es inevitable una preferencia por las compras online dada su velocidad sin moverse de casa, ausencia de terceros y, en muchos casos, precios más asequibles.

Frente a este escenario los empresarios de toda la vida necesitan reforzar su marca y en muchos casos llevarla al mundo digital con apoyo de profesionales expertos en comercio electrónico. Esa contribución fresca e innovadora no solo favorece la estabilidad del mercado, sino que conforma nuevos perfiles de contratación muy relevantes de cara al panorama laboral del futuro.

¿Y cómo se estudia el comercio electrónico?

Actualmente existe una amplia oferta formativa enfocada en comercio electrónico, yendo desde grados medios y superiores, hasta el Posgrado en Comercio Electrónico, que ofrece el nivel de maestría y habilita para la gestión de equipos y toma de decisiones en entornos inciertos.

Contemplando la complejidad de los canales online, resulta relevante apostar por una especialización de calidad, en la medida que esta permitirá un correcto manejo de información por medio de la formación en ciencias de los datos, un conocimiento profundo del funcionamiento de los buscadores orgánicos, así como un acercamiento a las técnicas más óptimas para llevar a cabo estudios poblacionales.

El objetivo con todo esto es el de integrar conocimientos útiles y novedosos capaces de mejorar la comercialización de productos y servicios, lo que en último término contribuye a la consolidación de marcas y al engagement del target objetivo de clientes identificado.

Por supuesto, el perfil experto en comercio electrónico no solo se limita a la asesoría y mantenimiento, sino que fácilmente puede emanciparse como emprendedor al contar de partida con un background más enriquecido que el de los empresarios formados en comercio físico.

Por lo tanto, cuando se habla de comercio electrónico no solo se hace referencia a una modalidad de transacciones que se adapta a las nuevas formas digitalizadas de comunicación, sino también al futuro del mercado, que cada vez requiere de una mayor experiencia en cuestiones digitales tanto para asesorar como para liderar.

Consecuentemente, el comercio electrónico implica una nueva forma de comprar, pero también de contratar y por ende de construir el mundo. El mercado digital es el futuro, pero ese futuro lo crean las personas expertas.