Las ventajas de la asociación

¿Estás listo para compartir tu “bebé” con otra persona? Un socio puede significar muchas cosas positivas:

Una inyección de efectivo bienvenida: si vende un porcentaje de su negocio a un socio, recibirá una buena suma global de efectivo para invertir en el negocio.
El doble de mano de obra: si normalmente trabaja todo el día, un socio puede significar compartir la carga y, de hecho, tener un fin de semana libre para variar.
Nuevas oportunidades de networking: aproveche su red de proveedores, clientes, inversores y mentores para llevar su negocio al siguiente nivel.
Habilidades nuevas y una perspectiva diferente: tal vez sea hora de cambiar la forma en que ha estado haciendo las cosas durante años. Una nueva perspectiva le ayudará a reevaluar su negocio.
Un cerebro para elegir: ya no tiene que molestar a su cónyuge con sus problemas comerciales. Ahora tienes a alguien con quien compartir todos tus altibajos, alguien que puede ayudarte a crecer definiendo tus planes e ideas.
Responsabilidad: un compañero te mantendrá concentrado y concentrado. Le ayudarán a controlar aspectos como el flujo de caja y los gastos.
Las desventajas de asociarse

A continuación, se muestran algunos desafíos potenciales a tener en cuenta al contratar a un socio comercial:

Desacuerdos: no importa lo bien que trabajen juntos, en algún momento habrá conflictos y disputas. Esto corre el riesgo de generar incertidumbre para su personal e incluso puede resultar en un desempeño deficiente.
Compartir sus ganancias: dividir su efectivo debe estar en línea con la cantidad de esfuerzo que se invierta; debe asegurarse de sentirse cómodo con este arreglo.
Poner su reputación en juego: un socio sin escrúpulos puede dañar mucho su nombre y la reputación de su empresa.
Ética laboral diferente: antes, solo tú tomabas todas las decisiones. Ahora, puede tener alguien que piensa y trabaja de manera diferente, o que tiene más o menos pasión que usted.
Ser responsable de las pérdidas: en una sociedad, usted asume la responsabilidad de lo que suceda en su negocio. Si tu pareja infringe alguna ley, es posible que tú también seas responsable.